En materia de parejas ¿hacemos bien en creer en "la horma de nuestro zapato" o "en el Príncipe Azul"? ¿Cuál es tu opinión al respecto? Opiná ahora.



Pocas veces me cuestionaba las cosas; durante mucho tiempo hice lo que se suponía “debía hacer”. De chica, frente a todas las cosas malas que me sucedían siempre pensaba: “bueno… en algún momento algo bueno va a llegar porque me lo merezco”, y de ese modo, un poco resignada y un poco crédula, depositaba en esa confianza mi felicidad.
Poco a poco, la vida comenzó a golpearme más duro y a mellar esa confianza, poniéndome muchas veces cara a cara con la depresión. Entonces empecé a preguntarme: por qué. ¿Por qué toqué fondo?, ¿por qué dejar que las cosas pasen sin hacer nada? Desde ese momento, y sin saber bien cómo, empecé a tener más confianza en mí; a proponerme que los problemas, las personas, la vida no iban a vencerme.
A través de esta pelea por salir adelante me fui conociendo; descubrí que contaba con una energía y una fuerza muy sólidas, y que la frase “después de cada tormenta sale el sol”, aunque suene a cliché, encerraba mucha verdad. Aprendiendo a conocerme y con la ayuda de personas que fueron apareciendo en mi camino, pude ir sorteando los problemas; me enfoqué en aceptar estos “malos tragos” y en tratar siempre de sacar de ellos algo positivo. Y así me fui ordenando. Claro que los problemas no desaparecieron, solo que ahora yo contaba con más herramientas para afrontarlos y con la convicción de que yo podía superarlos y que la base de toda confianza sale básicamente de uno mismo.
A partir de entonces brotó en mí la necesidad de poder ayudar a otros, de orientar a aquellas personas que no cuentan con alguien que las escuche o les brinde ayuda y a quienes, en definitiva, mi experiencia podría inspirar para salir adelante. Por eso, desde hace varios años, soy Coach Motivacional y mi misión es asistir a quienes deseen desarrollar una mayor eficacia personal y, estén dispuestas a luchar por tomar el control de sus vidas. Quiero ayudarlos a lograr un cambio entre lo que son y lo que quieren llegar a ser, trabajar en conjunto y compartir la alegría de vivir.
Desde pequeños vamos incorporando la idea que en algún lugar está esa persona especial que nos va a completar y que va a dar significado a nuestras vidas. El "Príncipe Azul" para algunos, “la horma de nuestro zapato”, para otros. En fin… “Nuestra media naranja”.
Es entonces cuando comienza la búsqueda inconciente del reflejo de aquello que sentimos que nos está haciendo falta, pero muchas veces terminamos eligiendo a nuestro compañero de vida por motivos equivocados. Al estar "incompletos", creemos que juntos nos completaremos y seremos uno, y así habremos logrado nuestro anhelado objetivo: un alma gemela estará junto a nosotros y seremos felices y comeremos perdices.
Sin embargo, a medida que transcurre el tiempo nos vamos dando cuenta de que no todo es un cuento de hadas y que las diferencias, ocultas por esos primeros pasos de conquista, comienzan a aparecer hasta provocarnos frustraciones y desilusiones. Lo que antes nos atraía, ahora ya no nos gusta. ¿Qué nos pasó? ¿Quién cambió? ¿Qué fue de nuestra media naranja? Al parecer, el Príncipe Azul, se destiño durante el primer lavado.
Lo que a menudo ocurre es que depositamos nuestras inseguridades, nuestros miedos y deseos en alguien más, y no en nosotros mismos. Cuando tenemos un vacío en nuestro interior, nadie ni nada podrá cubrirlo o rellenarlo, por más que nos engañemos creyendo que una persona que nos ama pueda hacerlo.
Pero ¡atención!, no nos preocupemos, esa persona especial sí existe y va a aparecer en el momento en que sepamos más sobre nosotros mismos.
Por eso, es esencial primero conocernos, sentirnos completos, amarnos y respetarnos. Y así, una vez que encontremos esa armonía y esa paz interior -sin mantener asuntos no resueltos de nuestro pasado-, estaremos realmente preparados para encontrarnos con esa otra persona -también consciente de su propio ser, de sus virtudes y de sus defectos-, con la cual poder compartir la maravillosa experiencia de vivir.
Si dos personas se vuelven una, entonces solo obtendremos “dos medias personas”. Propongo que cada uno de nosotros lleve su potencial al máximo, se reencuentre con su ser más íntimo, haga valer su persona y encuentre, para compartir el camino de la vida, a otra persona que también esté plena y lista para avanzar junto a nosotros.
Imaginemos a estas dos personas, felices y sin mochilas que cargar, juntas, iluminadas, acompañándose en la risa, en el cariño, en la adversidad y elevándose mutuamente a través del tiempo. Ambos serán dos naranjas enteras, listas para emprender un nuevo camino de a dos, y preparadas para ir creciendo juntas y afrontar las adversidades que la vida nos va regalando... sí, regalando.
Podés conocer más acerca de Mariana en:
Su arte: www. marianaautilio.com.ar


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Buenos Aires
01/05/2013 13:00
joseluis13
Buenos Aires
Contaba Aristófanes que, en un principio, la raza humana era casi perfecta. Los seres eran esféricos como naranjas; tenían dos caras opuestas sobre una misma cabeza, cuatro brazos y cuatro piernas que utilizaban para desplazarse rodando. Estos seres podían ser de tres clases: uno, compuesto de hombre + hombre, otro de mujer + mujer y un tercero (el andrógino), de hombre + mujer.
Su vanidad les llevó a enfrentarse a los dioses creyéndose semejantes a ellos. Zeus los castigó partiéndolos por la mitad con el rayo; y mandó a Hermes que a cada uno le atara la carne sobrante en torno al ombligo.Ya repuestos, los seres andaban tristes buscando siempre a su otra mitad, y si alguna vez llegaban a encontrarse con ella, se enlazaban con sus brazos hasta dejarse morir de inanición.
Zeus, compadecido por la estirpe humana, ordenó a Hermes que les girase la cara hacia el mismo lado donde tenían el sexo: de este modo, cada vez que uno de estos seres encontrara a su otra mitad, de esa unión pudiera obtener placer y si además se trataba de un ser andrógino pudieran tener descendencia.
Desde entonces los seres humanos nos vemos condenados a buscar entre nuestros semejantes a nuestra media naranja con la que unirnos en abrazos que nos hagan más completos. Sin embargo, Zeus amenazó con cortarnos de nuevo en dos mitades -para que, así, caminemos dando saltos sobre una sola pierna-, en caso de que la raza humana no aprenda a respetar sus propios límites y a superar su peligrosa arrogancia.
28/04/2013 12:51
sandrabordon
Buenos Aires
26/04/2013 18:43
unarosita
Misiones
11/04/2013 21:58
unarosita
Misiones
10/11/2012 18:04
ferramian
Buenos Aires
03/10/2012 13:36
natylehmann
Santa Fe
02/10/2012 11:25
vic101
Buenos Aires
01/10/2012 17:55
joseluis13
Buenos Aires
18/09/2012 23:25
tuchy
Córdoba
20/08/2012 21:13
cristy45
Buenos Aires
Muchas veces pasa que lo que te atrae de una persona es justamente lo que después terminas odiando, no sé porqué sera así, me ha pasado.
Y también es mentira eso que "se es uno" eso no es sano a mi entender, de esa forma, hay uno que está anulado, y el que dirige la batuta es el otro, para mí es así.
03/08/2012 22:32
CoachMariana
01/08/2012 14:56
juanbauti
San Juan
30/07/2012 12:06
mariadelmilagro
Tucumán
28/07/2012 18:05
takataka
Capital Federal
21/07/2012 20:25
evaines
Entre Ríos
No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en nuestra vida merece cargar en las espaldas, la responsabilidad de completar lo que nos falta".
21/07/2012 01:37
Greis07
Córdoba
19/07/2012 17:29
picedamarilyn
Chaco
No creo que lo que nos complete sea realmente la otra persona,sino más bien el amor que puede hacernos sentir una unidad en nuestra alma desde siempre añorada.La media naranja es una expresión adolescente cargada sin embargo de un mito que desde los griegos ( y quizas antes ) acompañan al ser humano.Ellos pensaban que el hombre había nacido hombre y mujer y que fue partido al medio.Así las partes se perdieron y rara vez se encuentran.
La idea persiste.
Yo sí creo que Dios escoge a las personas que van a estar juntas o a enamorarse por distintos motivos,no creo en el azar,creo que cada persona tiene un propósito,y deacuerdo a ese propósito se van dando las cosas en su vida.Esto no significa que todo le va salir bien,o que son almas gemelas..sino que de alguna manera se complementan a un nivel espiritual.
19/07/2012 10:34
pulga14
Buenos Aires
17/07/2012 19:59
graciela1221
Chubut
Yo cumplo 30 años de casada en este mes, y creo que el secreto es reconocernos, comunicarnos, y trabajar siempre en el romance y volver a enamorarnos, una y otra vez.
Tenemos 4 hijos, que ya no viven con nosotros. Creo que esa etapa es la más dificil, porque tenes que volver a reencontrarte en otro rol con vos misma, y con tu pareja.
Volver a hacer cosas juntos, volver a hacer cosas con amigos comunes, y con amigos individuales de cada uno. Volver a planificar una vida, en definitiva, es empezar de nuevo.
Y empezar de nuevo, SIEMPRE es una Gran oportunidad, sólo hay que saber aprovecharla.
16/07/2012 14:50
CoachMariana
16/07/2012 10:59
valeria2106
Misiones
16/07/2012 09:23
madrina2000
Buenos Aires
15/07/2012 20:42
eldelsion
Buenos Aires
14/07/2012 15:47
Analuce
Buenos Aires
14/07/2012 00:34
negralinda
Chubut
12/07/2012 08:47
Marujader
Capital Federal
11/07/2012 14:26
CLAL
Buenos Aires
08/07/2012 22:27