Melissa padece una compulsión: el hurto en comercios. Conocé su historia.



Melissa Morgan, una mamá de 44 años y casada con un policía, me está mostrando su casa "grande", en las afueras de una ciudad canadiense.
—Ese gabinete de vinos es robado —me dice, y señala un mueble de casi tres metros de altura que sacó por una caja vacía de un Wal-Mart cuando nadie la veía, luego de colocarlo sobre el carrito de compras.
Va hacia el mueble, saca de él una copa para martini y señala las otras cinco piezas del juego.
—Estas copas también —asegura.
Al ver la etiqueta del precio en una de las copas, le pregunto:
—¿Nunca las ha usado?
—No —contesta con una risita nerviosa—. Creo que no.
Según estudios realizados en supermercados argentinos por el grupo privado Hasar, un cinco por ciento de los robos ocurridos en estos establecimientos es perpetrado por personas cleptómanas. Para ellos, como es el caso de Melissa, el robo es una inyección de euforia en serio.
Es una pregunta que los psicólogos han intentado contestar desde el siglo XIX. En su libro “Cuando las damas salen a robar”, de 1992, la historiadora Elaine Abelson escribe que la sociedad estadounidense de ese entonces aceptó el término “cleptomanía” como diagnóstico para explicar de forma creíble por qué “mujeres respetables de clase media cometían hurtos en grandes tiendas”.
En aquel tiempo los médicos creían que la causa era la “irregularidad uterina”; hoy día los psicólogos clasifican la cleptomanía como un trastorno de control de impulsos (TCI), que se define como “la incapacidad de resistir un impulso o la tentación de llevar a cabo una acción, aunque sea dañina para esa persona o para las demás”. El juego compulsivo y la piromanía son otros tipos de TCI.
En 2006, el psiquiatra Jon Grant, experto en TCI de la Universidad de Minnesota, fue el primero en estudiar imágenes cerebrales de cleptómanos. Casi todas las personas poseen un mecanismo regulador en el lóbulo frontal que equilibra el deseo de recompensa con los riesgos del comportamiento inaceptable. El estudio de Grant reveló que ese mecanismo parece estar dañado en el cerebro de los ladrones crónicos de comercios. De acuerdo con Grant, los adictos al robo en comercios poseen un circuito de recompensas hiperactivo en el cerebro: como experimentan mucho placer al cometer un hurto, sienten ansias de repetir el acto. Para los cleptómanos, el robo puede ser tan adictivo como la heroína.
LA HISTORIA DE MELISSA
Melissa empezó a robar en los primeros años de la adolescencia, luego de una niñez inestable durante la cual jamás pasó más de un año en la misma escuela. Sin embargo, dice ella, aún no era una compulsión. A los 19 años de edad se casó con Connor*, un agente de policía, y quedó embarazada de su primer hijo. Se endeudaron para construir una casa, y no podían comprar los bienes que deseaban (ropa de bebé, una bata gruesa para Connor). Entonces, Melissa los robó.
Dos años después, en 1988, comenzó a trabajar medio día en una joyería, donde su adicción se exacerbó. Temiendo que la descubrieran, confesó los hurtos. El dueño del local la acusó por un robo total de menos de 5.000 dólares. Nadie pensaba que enviarían a la cárcel a una delincuente primeriza, pero el juez decidió que la esposa de un policía merecía un castigo por robar, y la sentenció a 90 días de prisión. Para Melissa, haber estado 90 días en la cárcel y ver su matrimonio casi destruido la convencieron de no volver a robar. Al menos, no durante 15 años.
Es la primera vez que le muestra a alguien todas las cosas que ha robado. Como muchos otros ladrones compulsivos, mantuvo en secreto su hábito, pues vivía un ciclo de placer desaforado seguido por una depresión llena de culpa, en el que no faltaba un arresto ocasional. Siente mucha vergüenza y miedo de confesarle todo a su esposo. Y si devolviera todos los objetos robados de una vez (lo está haciendo poco a poco, como parte de su terapia actual), sería como si un ladrón hubiera vaciado su casa.
Will Cupchik, psicólogo de Toronto, dice que el caso de Melissa tiene algunas similitudes claves con el perfil de un “transgresor atípico por robo” (TAR), término que prefiere al de “cleptómano”. En su opinión, la mayoría de los TAR son personas éticas y honradas en esencia, pero muchos de ellos sufrieron alguna experiencia o pérdida traumática en su niñez, ya sea el divorcio, mudanzas frecuentes o la muerte de un familiar cercano. Perciben la pérdida como injusta, lo que los hace sentir un vacío, y de eso surge un torrente de ira y rencor.
Según él, también es común que los TAR se desquiten de su pareja haciéndose detener por robar, lo que resulta especialmente humillante para los cónyuges si son figuras de autoridad, como abogados, policías o jueces. “Es una manera de avergonzarlos”, dice el experto. Sin embargo, agrega, los TAR nunca son conscientes de la razón que los impulsa a robar: eso emerge sólo después, en la psicoterapia.
En 2004, Melissa y Connor se mudaron con sus tres hijos a otra ciudad. Mientras su esposo escalaba puestos en la policía, ella consiguió un trabajo de 80.000 dólares por año en servicios sociales. A pesar de la estabilidad económica de la familia, Melissa de nuevo comenzó a robar en comercios, esta vez para distraerse de los problemas que tenía con Connor. Cuando estaban a punto de divorciarse, decidieron mudarse otra vez y empezar de nuevo. Sin embargo, sin un título universitario, Melissa no encontraba otro trabajo con buen sueldo.
La racha de cinco años de impunidad que tuvo Melissa se acabó en octubre de 2009 en un supermercado. Fue un día en que estaba de visita en casa de su hermana, Jeanette. Como esta tenía una cita romántica para esa noche y estaba preparando la cena, Melissa decidió ayudarla.
Fue al supermercado y, dentro de la bolsa de compras que llevaba, un guardia encontró cuatro velas, manteca, sal, pimienta, costillas de cerdo, salsa para marinar, una caja de galletitas y cuatro frascos de perfume. El total: 320 dólares. A lo largo de los años, Melissa había logrado salir del apuro un par de veces, pero en esta ocasión la treta del ama de casa que se olvidó el dinero no le funcionó.
Llamó por teléfono a su esposo:
—Estás metida en un problema grave —añadió Connor, quien había acudido a Alcohólicos Anónimos para lidiar con su propia adicción—. Necesitas buscar ayuda. Yo estoy aquí para apoyarte, pero esto lo tienes que hacer tú sola.
Melissa vislumbró una esperanza cuando encontró el sitio web del Centro Shulman de Tratamiento del Robo y el Gasto Compulsivos. Terence Shulman, terapeuta de adicciones, fundó ese centro en Detroit en 2004, luego de luchar para encontrar un médico que le diera un tratamiento específico para su adicción al robo en comercios (sólo hay unos pocos especialistas en toda Norteamérica). Shulman logra que los cleptómanos se vean a sí mismos desde una nueva óptica: concretamente, que no están solos, que son adictos compulsivos y que tienen que examinar la raíz de su problema para superarlo. El experto ha diseñado un programa de 12 pasos que se basa parcialmente en el modelo de Alcohólicos Anónimos.
Darse cuenta de que padecía un trastorno psicológico la motivó a luchar contra él. Desde entonces, ha aprendido a pedirle apoyo a su esposo. Su matrimonio ahora es más fuerte que nunca, asegura. Con ayuda de Connor, Melissa logró evitar los cargos por robo. Decidió compartir su historia conmigo como parte de su terapia, para que otros supieran que no están solos. Ahora, cuando va de compras, lleva sólo su tarjeta de débito o el pequeño bolso que Connor le regaló, en el que no cabe más que su billetera. Y trata de no ir de compras sola.


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Córdoba
20/04/2013 18:00
gis_
Buenos Aires
28/02/2013 16:43
Mechadlgd1968
Santa Fe
03/01/2013 21:11
paumendi
Tucumán
14/11/2012 10:42
CARMONCHI
Buenos Aires
07/11/2012 23:47
joseluis13
Buenos Aires
Se define en muchos casos como una adicción psicológica, ya que la necesidad de robar viene precedida por un estado de ansiedad creciente que sólo se alivia después de poseer el objeto deseado. Una necesidad neurótica que al satisfacerse produce unreforzamiento negativo, que es el que hace que se mantenga la conducta posteriormente. Por ese motivo, el cleptómano seguirá repitiendo sus robos siempre que tenga esa sensación de necesidad de satisfacer el impulso de sustraer un objeto.
19/10/2012 01:11
ferramian
Buenos Aires
03/10/2012 23:58
natylehmann
Santa Fe
13/09/2012 12:18
LGARRE
Capital Federal
20/08/2012 19:54
pukita12
Río Negro
08/08/2012 19:24
saimargentina
13/07/2012 12:43
grisvalysan
Entre Ríos
02/07/2012 18:28
picedamarilyn
Chaco
30/06/2012 11:02
picedamarilyn
Chaco
30/06/2012 11:01
roca507
Río Negro
29/06/2012 09:26
rochi10
Buenos Aires
14/06/2012 12:56
mauss77
16/05/2012 13:13
020304050607
Río Negro
11/05/2012 18:04
maria7999
Córdoba
06/05/2012 15:39
SERVICIOSSS
Buenos Aires
06/05/2012 11:32
attacada
Buenos Aires
05/05/2012 09:22
pichona10
Mendoza
29/04/2012 00:35
ga2011
Buenos Aires
27/04/2012 09:21
maicenita
Córdoba
16/04/2012 10:26
boquitapintada
Neuquén
Tengo una conocida, que hoy en dia es Directora de Escuela y lo suele comentar muerta de risa como una gran hazaña...cuando le preguntaba xq lo hacia, ella se excusaba diciendo que las grandes cadenas de super mercado roban tanto a la gente, a los empleados los explotan y se llevan los capitales fuera del pais, que es justo que ella se lleve algo sin pagar.-
El caso de la Sra de la nota, me hizo acordar de ella.-
Un dia al pasar por una caja para pagar algunos articulos, el cajero le dice ¿le cobro todos los paquetes de lapiceras que se guardo en la cartera? Ella muy suelta dijo ... si cobralo
Hay necesidad de pasar semejante bochorno!!!!!!!
15/04/2012 08:08
005Quico
Capital Federal
07/04/2012 12:25
gtascheret
Mendoza
02/04/2012 12:16
005Quico
Capital Federal
31/03/2012 18:56
CLAL
Buenos Aires
31/03/2012 15:44
MariTup!!
Catamarca
28/03/2012 19:30
casjoluis
Capital Federal
22/03/2012 16:17
casjoluis
Capital Federal
22/03/2012 16:17
dbueno
Jujuy
10/03/2012 09:57
dbueno
Jujuy
04/03/2012 20:24
joseluis13
Buenos Aires
El cleptómano, a diferencia del ladrón, roba por necesidad de satisfacer un impulso, mientras que el último roba, por diversión, o necesidad de satisfacer un deseo material, económico o social llegando incluso al profesionalismo. La diferencia radica en que el ladrón lo hace por un deseo material y económico.
Un ladrón puede pasar horas, días e incluso años planeando un gran golpe, mientras el cleptómano obedece generalmente a un impulso relativo dependiendo del lugar y tiempo en que se encuentre.
SE PUEDE CURAR???
El doctor dice al paciente:
- Señor, tiene usted cleptomanía galopante.
- ¿Y me puede recetar algo?
- Sí, cuando me devuelva el bolígrafo.
23/02/2012 19:39
carloscapital
Capital Federal
23/02/2012 16:11
sarmetal
Buenos Aires
17/02/2012 13:06
xxxfloxxx
Capital Federal
03/02/2012 13:24
roma888
Salta
29/01/2012 13:09
gtascheret
Mendoza
28/01/2012 13:02
pavlito
27/01/2012 02:55
pablomazzarella
Tucumán
21/01/2012 19:41
CLAL
Buenos Aires
17/01/2012 19:19
bailarina
Buenos Aires
Eso hace que uno se sienta que no es sólo escribir porque sí, realmente nos toman en cuenta y para mí significa mucho porque al escribir quisiera transmitir mis sentimientos y que si sirven de algo eso es lo que deseo.
Gracias.
bailarina.-
14/01/2012 17:55
susana1954
Mendoza
11/01/2012 11:17
eddyirene
Buenos Aires
03/01/2012 09:45
evaines
Entre Ríos
02/01/2012 23:11
gonzalo_radps
Río Negro
29/12/2011 18:36
Zarah
Corrientes
28/12/2011 21:34
100444
Corrientes
28/12/2011 12:26
susana1954
Mendoza
28/12/2011 10:11
Guillermogomez
28/12/2011 08:25
eldelsion
Buenos Aires
27/12/2011 12:49
meryfavot
Córdoba
26/12/2011 11:41
rorcuales
Buenos Aires
26/12/2011 00:28
rubencito0811
Buenos Aires
19/12/2011 23:17
lalis
Buenos Aires
19/12/2011 22:39
Ama-LaVida
Misiones
18/12/2011 22:21
CIELOCORRENTINO
Formosa
17/12/2011 19:30
joseluis13
Buenos Aires
16/12/2011 14:04
dbueno
Jujuy
14/12/2011 22:45
nonita1948
Buenos Aires
14/12/2011 12:50
bailarina
Buenos Aires
Creo que el que roba sea quien sea en la sociedad es una persona enferma y deberían tratarla de igual manera. El que roba debe pagar su falta y ser llevado preso.
Por qué el que sea una persona adinerada o de buen pasar se la considera enferma debiendo ser tratada en un centro de rehabilitación y al que no tiene nada ni siquiera educación lo llevan a la cárcel??????.
Todos tendrían que ser atendidos o encarcelados de la misma manera si son personas iguales; la situación económica no los hace diferentes, ni los que sean ladrones con guante blanco o negro.
Esa es mi humilde opinión y sí entiendo quizá el por qué a alguien adinerado se lo trata como a un enfermo pero por que al otro no?????.
Gracias.-
14/12/2011 03:16
maristella
Mendoza
13/12/2011 08:03
juanr
Buenos Aires
son enfermas las señoras de alto poder adquisitivo que tienen alguien que las sigue y
despues pagan lo que ellas hurtan. Para la gente de bajos recursos es un delito. Debería
ser una obligación para la señora enferma una internación para que se cure y la otra que
sabe lo que está haciendo el correspondiente castigo de la ley.
12/12/2011 22:40
flabunchis
Mendoza
11/12/2011 11:22
princesaluz
Córdoba
08/12/2011 21:20
jose1205
Salta
07/12/2011 22:29
PAULV
San Juan
Gente que necesita control y ayuda Psicológica. Hay personas que han sufrido eventos terribles desde infantes y ese resentimiento los lleva a querer compensarse de forma incorrecta. Para estos casos hay que tener Control y Compasión. Ahora yo me pregunto, excluyendo la Sra Anciana que olvida pagar.los 100 Gr de Queso en el Supermercado o el Sr que en un trastorno emocional esconde las baterias de su radio transitor de bolsillo saliendo del almacen sin pagar. Si a esta gente la sorprenden in fraganti son detenidos y abochornados en público, porque Instituciones Responsables Serias como el ABA, ANCES junto con AFIP, cometen FRAUDE y el Sufrido Pueblo Argentino, que confió como mis Padres, con sus Aportes del 82% desde que comenzaron a trabajar, no vieron su recompensa, y ya muchos infelizmente han fallecido, como mi Padre, que prestó 50 años de Servicio en Blanco y con Medalla de Honores. Estas Instituciones, manejadas por Abogados, Contadores Públicos, Médicos, no son peores que una A
la Anciana que se lleva los 100 Gr de Queso sin pagar? Creo que la Sra Cristina Fernandez es un poco distraida con sus deberes y responsable del abandono hacia el PAMI y una muy buena Medicina Actualizada y Estrategias que demuestran su lamentable salud mental. Creo que entregar un DNI a un Travesti que ni siquiera está operada u operado, porque la verdad que habria que fomentar la Educación al Travesti con el mismo amor que se Educan a las Personas con Capacidades Especiales y/ SIndrome de Deficiencia Adquirida. Creo que los Travestis y la Funcionarios que nos estan defraudando y enloqueciendo con sus Actos deberian ir a Terapia Psiquiatrica y algún Ente Defensor del Pueblo ajustar cuentas con los Viejitos del PAMI. Al menos las Fuerzaso Catóĺicas que fueron debilitadas por este Neo Socialismo, de esta Funcionaria castigadora de Servidores de Intereses Foraneo pero bien que la platita se la llevó de usd, y me hago la Pinguino peto me voy a comprar Bienes Raices s New York City y zapatos en Paris. Creo que Cristina tiene todo lo que se ganó con su carrera con Néstor pero se olvido de Sofía, mi madre. Esa Sra es una Doctora que dice que fue inspirada por la Politica Distributiva de Evita, pero yo solo veo Jubilados que desaparecen como por Arte de Magia en Clinicas ahora llamadas de Medicina Mecánica (traga) y se dejan sus Aportes de toda una vida. Comencé escribiendo sobre el Hurto y Trastorno Mental y terminé en Delitos Federales Complejos y Millonarios de parte de Travestis Mal Educadas y Funcionarias que entregan un DNI de Sexo: Mujer a un Hombre vestido con los géneros de tu madre. Un espasmo que me regresa a la pureza del bebe que todos llevamos dentro y como diria la Comediante Argentinta Moria Casan, abran espacio que bomito el primer biberón. Parece cómico pero esta escena Argentina es Injusta, lenta y triste. Y que Pais tan rico y abundante. Creo que una vuelta a la Cristiandad y un Verdadero Socialismo Democrático y con botas deberia venir a poner Orden. La TV de Tinelli me parece un circo de Dementes, y los Abuelos y Abuelas Argentinas, puestos en Reciclaje. Una Verguenza de Presidente.
07/12/2011 16:15
cielogris
Entre Ríos
07/12/2011 01:13
kaecami
Buenos Aires
06/12/2011 16:43
micaelas
Buenos Aires
04/12/2011 21:50
pepiro
Buenos Aires
04/12/2011 20:30
kalimera
Mendoza
03/12/2011 23:00
negralinda
Chubut
02/12/2011 08:58
mar19
Buenos Aires
02/12/2011 00:10
jemarie
Río Negro
01/12/2011 19:40
takataka
Capital Federal
01/12/2011 13:49