Conocé a los 5 jóvenes destacados por la Comunidad por su labor solidaria.



Los editores de Selecciones se dieron a la tarea de buscar a jóvenes que sobresalieran por su labor altruista. Recibieron cientos de nominaciones, y entre todas ellas escogieron a Gina, Gisela, Agustín, Manuel y Jorge, quienes demuestran día a día, a través de sus acciones, que la compasión y la solidaridad son valores que pueden cambiar al mundo. Cada uno de ellos realiza una labor encomiable a favor de la comunidad y demuestra que querer es poder, y que la edad no es un impedimento. ¡Bien por ellos! En cada una de sus historias hay sueños que se convirtieron en realidad: para ayudar y ayudarse. Dicen que las buenas acciones siempre vuelven, estos jóvenes han sembrado semillas que crecerán sólo con buenos frutos.
Una mañana de invierno, mientras izaban la bandera en el patio de la escuela, vio que un chico de otro grado estaba casi descalzo, en ojotas y medias. Manuel Lozano tenía apenas ocho años pero se dio cuenta de que algo andaba mal.
Esa misma tarde le pidió a su mamá que lo ayudara a organizar una colecta y entre los compañeros de su grado juntaron varios pares de zapatos. Recuerda perfectamente la visión que marcó su vida.
Manuel tiene 27 años pero parece mayor cuando habla. Acaso haber estado en las grandes catástrofes de los últimos años y verse todos los días cara a cara con la miseria y las necesidades de tantos lo hayan hecho crecer más rápido. Asegura que su llegada a la dirección de la Red Solidaria fue una suma de casualidades. Escribió la palabra “solidaridad” en google y lo primero que apareció fue la Cátedra de la Solidaridad que dicta la red. Nacido en la ciudad bonaerense de Chascomús, no tenía idea de las calles de la ciudad de Buenos Aires y la cátedra se dictaba a cuatro cuadras de la casa donde vendría a vivir, justo en días en los que no cursaba la facultad. Demasiadas casualidades para no prestarles atención.
Aunque era demasiado joven todavía, lo tomaron como voluntario. Entró en la red el 21 de julio de 2003. No se olvida de la fecha porque un 21 de julio, pero un año antes, había decidido hacerse las rastas en el pelo que hoy lo caracterizan. Al principio atendía el teléfono. Escuchaba, orientaba y contenía a quienes llamaban urgidos por diferentes necesidades. De a poco fue involucrándose más y, a fines de 2007, ya estaba a cargo de la red.
El desvelo de la Red Solidaria es dar respuestas y, a la vez, visibilidad a problemáticas sociales desatendidas. Por eso Manuel recorre el país para aprender más de estas realidades y poder sacarlas a la luz. Ya hizo centenares de viajes por todo el país. Trabaja no sólo en la asistencia de las necesidades básicas, sino que busca generar proyectos a largo plazo.
A María Gisela, Gisela para sus íntimos, ver papeles tirados en la calle, observar cómo se ensucian los monumentos con grafitis, perderse en la maraña de carteles de campañas políticas donde no debieran estar, eran algunas de las cosas que desde chica la ponían de muy mal humor. "Que la gente no tuviese respeto por el espacio público me indignaba", recuerda con énfasis. Ya adulta se dio cuenta de que estos pequeños actos eran parte de un problema mayor, uno que involucraba un orden cultural, y se propuso encontrar la fórmula para cambiarlo.
Su objetivo es barrer con ciertas prácticas diarias que nos afectan a todos, cambiar las “malas costumbres típicas de los habitantes”. Las que se ven todos los días en cualquier ciudad, apañadas por “una sociedad que premia al más transgresor” con una palmada en la espalda y una sonrisa cómplice. “Esto es el germen de una cultura de corrupción que después criticamos en los políticos”, dice Gisela, una joven platense de sólo 23 años que lidera un equipo de más de 40 estudiantes universitarios y secundarios que llevan adelante esa misión. Confía en que este cambio cultural es posible si los jóvenes, toman el desafío como propio.
Ama a su país. Habla de “ponerse la camiseta” todos los días y no sólo para los eventos deportivos. Por eso
En la actualidad trabajan con ocho escuelas de la ciudad de La Plata y realizan acciones “de impacto” en la comunidad: en 2008 juntaron miles de jóvenes de colegios secundarios para barrer las calles de la ciudad con el lema “Por una Argentina limpia de corrupción” y, en 2010, realizaron una acción conjunta en un colegio para pintarlo y dejarlo en condiciones.
Dice que es sentimental, apasionada y muy proactiva. Se enoja con algo y no ceja hasta encontrar la solución. Se reconoce algo idealista y afirma que nunca renunciaría a concretar sus sueños. “Es como una respuesta a la impotencia que me generan las situaciones de resignación. Hay gente que está totalmente resignada. Yo creo que se puede cambiar la ciudad y el país”, asegura convencida.
Hasta el día en que se encontraron, Agustín Giraldez, de 23 años, y Antonio Fernández, de 26, eran completos desconocidos uno del otro. Dos modelos bien diferentes, uno repleto de aire cosmopolita y el otro cargado de provincia. El primero empacaba su arrebato de ciudad en bolsos de viaje y el segundo juntaba sacrificio para una nueva jornada. Mientras Agustín despedía entusiasta a su familia desde la ventanilla de un ómnibus, a medida que se alejaba de Buenos Aires en lo que prometía ser una aventura, Antonio sobrellevaba las calles de polvo, a la vera de las rutas formoseñas para ganarle su pelea a la deserción escolar. Lo que ninguno de los dos jamás imaginó fue que ese día —cada uno en su realidad y a 1.200 kilómetros de distancia— se convertiría en el inicio de una auténtica amistad.
Ya muy lejos de Vicente López, en el norte del Gran Buenos Aires, el ómnibus que conducía a Agustín y a sus compañeros del colegio San Gabriel se acercaba a la densa vegetación y a las inestables casas de adobe y paja de La Primavera, paraje de la provincia de Formosa. Podría sólo haberse tratado de un viaje de adolescentes que despiden su etapa de estudiantes, pero durante todo un año habían acumulado anécdotas de amigos que ya habían estado allí, y por fin, el momento de hacer su propia experiencia había llegado.
Llevaban libros, útiles, ropa y alimentos que lograron recolectar con la ayuda de familiares y conocidos. Ciertamente, el viaje era una experiencia estimulante, pero más lo era conocer a quienes esperaban, desde tan lejos, esa ayuda en camino. Al menos así lo era para Agustín.
A partir de ese momento, la costumbre se repetiría anualmente con las nuevas camadas. Tal como le ocurrió al grupo originario, Agustín regresó con tal entusiasmo y compromiso que decidió que esa experiencia no debía quedar ahí.
El rayo de sol que cada mañana atravesaba la defensa de la autopista e iluminaba el asfalto sobre el que vivían hacinadas casi trescientas personas, es una de las imágenes del surtido de recuerdos que lleva a Jorge Rodríguez a sus primeros siete años de vida entre ruido de motores, frío, muchedumbre y cartón. Aquel niño de tez oscura, lunares, pelo morocho y ojos afligidos, que sus hermanos mayores cuidaban mientras papá y mamá se las rebuscaban para llenar un plato de comida, llegó al mundo en el invierno de 1985 debajo de un puente del barrio de Constitución, en Buenos Aires, en el seno de una familia pobre y desocupada. Jorge tuvo una infancia difícil, precaria,sin una vivienda digna ni oportunidades de progreso -situación que comenzaron a padecer muchas familias humildes de la Argentina urbana, a partir de idas y venidas político y económicas.
Primero recorrieron cuarenta kilómetros al sur de la capital para asentarse en la localidad de Glew. Meses más tarde, se trasladaron otros ochenta kilómetros hacia el norte, a Ing. Maschwitz, donde la numerosa familia convivió en una pequeña habitación en la casa de una tía de corazón gigante. Y finalmente, la mamá de Jorge —María del Carmen Garay— consiguió una casita en esa misma localidad, donde él atravesaría su adolescencia. De su casa a la escuela y de la escuela a su casa. Con los hermanos mayores casados y en formación de sus propios hogares, Jorge y su hermana melliza, Patricia, heredaron la tarea de cuidar a los más chicos mientras mamá iba a trabajar. Así fue como los catorce hermanos Rodríguez aprendieron el secreto de compartir la ropa y el camino.
Situaciones límite pueden descomponer familias. Y a pesar de que Pedro, su papá, no supo mantenerse debajo del mismo techo, Jorge y sus hermanos se aferraron más que nunca a su mamá: “Ella no comía con tal de que nosotros pudiésemos hacerlo. Nos enseñó que no se trata de hacerle mal a nadie para salir adelante, y que siendo solidarios entre nosotros todo iba a marchar mejor aunque sea sólo un poco”, cuenta Jorge. Una madre que además alimentó con amor, motivación y educación a sus hijos para que, aún en circunstancias desfavorables, puedan fortalecer su autoestima y no depender de ningún vicio para huir de aquella, su realidad, “esa fuerza es la que me estimuló a terminar los estudios”, explica Jorge.
El destino de Franca, una perrita de apenas una semana de vida, estaba marcado. La mascota de color blanco había nacido en un hogar cuya dueña no tenía en sus planes conservarla. De hecho, la mujer tenía pensado llevar a la perra al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, de Buenos Aires, donde -se sospechaba en el imaginario colectivo- se los mata para mitigar la superpoblación de animales domésticos sin dueño. Claudia, de entonces 33 años, y Juan Suriani, de 42, eran un matrimonio que vivía en el mismo edificio y, ante la situación de abandono del animal, decidieron torcer el destino y adoptar a Franca. No podían dejar que esa perrita simpática terminara quién sabe dónde. Desde entonces, Franca formó parte de la familia. Los cambios siguieron en la vida de los Suriani y un año después, el 3 de diciembre de 1998, con el nacimiento de Gina, su primera hija, se agregó una nueva integrante.
Desde pequeñas, Gina y Franca se comportaron como hermanas. Tanto en los momentos de juego como en los de travesuras y retos. Gina asegura que sus días con Franca están guardados en su memoria como tesoros. Los buenos y malos recuerdos, como aquella vez cuando la perra tuvo mastitis y Gina, de apenas seis años, se pasó horas cuidándola. Ahora su mascota —amiga fiel y compañera— tiene trece y medio, y “está un poco cascarrabias por la edad”, asegura Gina, pero de todos modos siguen compartiendo historias únicas. Se llenan de besos mutuamente y juegan con pelotitas de goma.
Hoy Gina tiene doce años. Aunque no recuerda bien cómo reaccionó cuando le contaron la historia del rescate de Franca porque era pequeña, posiblemente aquella situación caló hondo en sus sentimientos y nunca fue olvidada. Un día de diciembre de 2009, como ya habían terminado las clases, Gina tenía más tiempo libre. Buceando en Internet, precisamente en la popular Facebook, encontró por casualidad la página de “El Campito Refugio” (facebook.com/elcampitorefugio).


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Córdoba
01/04/2013 11:33
005Quico
Capital Federal
05/01/2013 13:09
banknotes
Buenos Aires
En la entrada de la Iglesia del barrio habia una canasta grande, como la de las panaderias, que era para que la gente pusiera la ropa que donaba a estos dos lugares que ibamos, lo que se pedia es que estubiera limpia.
Un grupo de abuelas que se reunia un dia en la semana la arreglaban, si habia que ponerle algun boton, cambiar un cierre, coser algo a maquina y con las lanas tejian lo que se les venia en mente.
Luego el padre de uno de los muchachos nos prestaba el micro escolar que tenia, llevabamos la ropa, caramelos, haciamos juegos con los chicos, y con los ansianos, aparte de la ropa y las guitarras que llevabamos para cantarles y alegrales la tarde, teniamos dialogo, Y se ponian contentos cuando ibamos ya que ni los hijos los visitaban.
Asi que vuelvo a felicitarlos y ojala siga habiendo mas jovenes como Uds. que estas "costumbres" NUNCA SE TERMINEN.
16/12/2012 20:14
ferramian
Buenos Aires
18/11/2012 13:35
Vic53
Buenos Aires
17/09/2012 15:14
nova111111
Santa Fe
25/07/2012 17:36
eldelsion
Buenos Aires
08/06/2012 22:55
amia
Buenos Aires
01/06/2012 01:11
ariunter
Misiones
18/05/2012 19:07
SERVICIOSSS
Buenos Aires
06/05/2012 11:51
joseluis13
Buenos Aires
01/05/2012 15:45
Analuce
Buenos Aires
28/04/2012 00:48
maicenita
Córdoba
16/04/2012 10:51
005Quico
Capital Federal
07/04/2012 11:55
cavia410
Entre Ríos
07/03/2012 00:22
patdaza
Buenos Aires
16/02/2012 09:01
evaines
Entre Ríos
03/01/2012 16:46
dakkar63
Buenos Aires
30/12/2011 14:14
joseluis13
Buenos Aires
16/12/2011 14:13
gis_
Buenos Aires
13/11/2011 11:48
TYRONQUI
Buenos Aires
tivas en ayuda del prójimo, felicitaciones.
07/11/2011 12:05
Negragaray
San Luis
y haci pudo ayudar a su compañero..!!!
03/11/2011 16:39
princesaluz
Córdoba
21/10/2011 19:34
lalake
Capital Federal
20/10/2011 09:15
luqueve
Santa Fe
17/10/2011 10:26
danterio3
Mendoza
08/10/2011 14:46
picedamarilyn
Chaco
05/10/2011 09:25
bahiense026
Buenos Aires
27/09/2011 09:09
Laury_bel
28/08/2011 02:06
noequi
San Luis
23/08/2011 16:17
litamelano
Jujuy
18/08/2011 04:04
silbety
Corrientes
16/08/2011 19:47
pupy40
Buenos Aires
01/08/2011 14:21
liionciito
Misiones
Pero conincido con varios de los comentarios, tendrían que poner gente del interior también.
Me pregunto, dónde está la "Argentina joven 2011" si sólo son porteños?!
Bastante tenemos con la política, los medios monopolizando todo, y la idea de federal que se mantiene concentrada en Bs. As.
¡¡El interior existe!! Y sin las demás provincias, 'esto' no sería Argentina!
Seamos realistas (:
Gracias por permitir expresarme.
Que quede claro apuesto por el interior, y me juego a leer en la próxima edición de "Argentina joven" las magníficas historias de ARGENTINA, no de Bs.As
20/07/2011 17:56
mamirulli
Córdoba
¿Los que salieron publicados en este medio, no fueron importantes?
Como ya dije anteriormente. hay muchos chicos del interior que estan haciendo mucho por sus comunidades y no ienen el apoyo de una fundación. Me parece que es muy valorable lo que hacen todos esos que no tienen apoyo de ningún tipo.
FELICITO A LOS CHICOS DEL INTERIOR, QUE SIN APOYO Y CON LOS POCOS MEDIOS CON LOS QUE CUENTAN, AYUDAN A TODOS LOS QUE NECESITAN.
FELICITACIONES A TODOS LOS QUE PUBLICARON SUS TRABAJOS POR ESTE MEDIO Y TUVIMOS OPORTUNIDAD DE LEERLOS Y VOTARLOS!!!!!.
20/07/2011 15:35
takataka
Capital Federal
18/07/2011 16:36
takataka
Capital Federal
18/07/2011 16:36
carloscapital
Capital Federal
15/07/2011 20:07
martaCHI
Santa Fe
15/07/2011 10:33
NormaRuth
B.C. NORTE
14/07/2011 21:52
intrusa
La Pampa
13/07/2011 17:47
NANIR
Entre Ríos
12/07/2011 09:06
napala06
Buenos Aires
mis felicitaciones a los ganadores y espero que todos los del interior tambien manden sus historias que espero leer pronto
12/07/2011 00:24
litamelano
Jujuy
JÓVENES
11/07/2011 20:28
Saira5
Córdoba
Ojalá sean muchos más los jóvenes que se dediquen a ayudar a los más necesitados.
11/07/2011 19:53
jorgeag
Buenos Aires
Las historias que fueron premiadas se ven muy valiosas.
Pero lo que reclamo es cumplimiento de bases y condiciones para seguir creyendo que la REVISTA SELECCIONES es seria.
Gracias
09/07/2011 18:33
negralinda
Chubut
08/07/2011 13:14
00000000
Tucumán
08/07/2011 00:38
dbueno
Jujuy
08/07/2011 00:02
dbueno
Jujuy
07/07/2011 23:53
rdselecciones
Capital Federal
07/07/2011 13:06
roxane
Buenos Aires
06/07/2011 15:26
00000000
Tucumán
06/07/2011 02:37
cuestaarriba
04/07/2011 18:42
18111811
Buenos Aires
04/07/2011 14:55
lluvia
Buenos Aires
HERMOSA NOTA.
04/07/2011 14:00
bailarina
Buenos Aires
Como a otros de la Comunidad me llama la atención que sean de Buenos Aires.
Doy un ejemplo que viví. Uno de mis hijos al terminar la Secundaria fue becado, Pero había un inconveniente: vivíamos en Berisso, y tras larga conversación con la Directora de la Escuela obtuvo la Beca, Si él había estudiado en La Plata, ayudado a la Escuela, a chicos que les enseñaba a leer, jugar por qué esa discriminación?.
Fue elegido mejor compañero en todos los años de estudio por sus propios compañeros. Al final consiguió la Beca.
Con esto no quiero desmerecer a los jóvenes que solidariamente están ayudando desde hace años y en la actualidad, pero también hay que pensar más allá de lo que es la provincia de Buenos Aires.
Me siento orgullosa por los jóvenes que colaboran por un país mejor. No todo está perdido mientras se les permita su colaboración.
Gracias chicos y adelante.-
03/07/2011 02:07
mamirulli
Córdoba
No es para desmerecerlos a estos chicos, pero me parece que había gente del interior que tenía mejores historias que estas y estaba haciendo muchas cosas por los demás
02/07/2011 16:35
pepiro
Buenos Aires
30/06/2011 23:34
00000000
Tucumán
30/06/2011 18:08
cotita
Córdoba
30/06/2011 14:20
kaecami
Buenos Aires
29/06/2011 17:09
1995
29/06/2011 12:57
cielogris
Entre Ríos
29/06/2011 00:55
castor177
San Juan
28/06/2011 20:17