La mujer que salva gigantes

La mujer que salva gigantes

Lek, "diminuta" en tailandés, ha peleado duramente para crear un refugio para las criaturas más grandes de Asia.

Publicado por Robert Kiener


ERA UN HÚMEDO DÍA DE VERANO en una aldea tribal de las montañas del norte de Tailandia, y Sangduen Chailert, de cinco años, Lek para su familia, corría entre el bambú y los bananos en el exuberante jardín familiar. De pronto se detuvo y sus profundos ojos de color marrón se dilataron de asombro.

Una elefanta caminaba silenciosamente hacia ella sobre la tierra húmeda. Lek se maravilló, pero no se asustó, pues un hombre iba montado sobre la cabeza del animal. Dirigió su mirada a la niña sorprendida, y le dijo:

—Es para ti. Se llama Dorada.

Lek caminó hasta el paquidermo y le abrazó la trompa; el animal exploró la figura de la niña con la punta de su apéndice. Fue un momento fascinante que la chica recordaría toda su vida.

El abuelo de Lek, sanador y chamán, le había salvado la vida a un muchacho. En señal de gratitud, el padre de éste le regaló la elefanta a la familia.

—¿Puedo quedarme con ella? —suplicó la niña, y el abuelo no pudo negarse.

Todos los días, antes de irse a la escuela, Lek se cercioraba de que hubiera bananas para Dorada, y corría de vuelta a casa a la hora de la comida para alimentarla. En pocas semanas, la nena ya se trepaba por la trompa de Dorada y se le montaba en la cabeza. Los aldeanos creían que la relación entre la niña y la bestia era casi mágica.

Al ir creciendo, Lek aprendió a persuadir a Dorada a que la ayudara con tareas pequeñas, como transportar arroz del campo a la aldea. En muchos lugares de Asia, los elefantes son sometidos a phajaan, un adiestramiento en que los encierran en jaulas, los espolean con púas de madera y los golpean para quebrantar su voluntad. Los mahouts que los cabalgan los pinchan con un garfio filoso de acero, y los azotan si se muestran rebeldes. Pero Lek se ganó la lealtad y la obediencia de Dorada simplemente con hablarle y recompensarla con bananas.

Aunque en algún tiempo fueron reverenciados como íconos religiosos y culturales, los elefantes parecen haber perdido ese privilegio en la Tailandia moderna. Hace un siglo había cerca de 100.000 de estos paquidermos en el país; hoy quedan entre 5.000 y 6.000. La enorme mayoría de los 2.700 elefantes domesticados de Tailandia trabajan en la industria turística, y otros se usan como medio de transporte y en la agricultura. Según las leyes tailandesas, los elefantes son ganado y no animales salvajes, así que no están protegidos por las reglas de conservación del país, y sus dueños pueden hacer con ellos lo que quieran. Hace poco, en estado de ebriedad, el dueño de un elefante mató al animal prendiéndole fuego, y nunca fue acusado del delito.

Lek tenía alrededor de 15 años cuando vio por primera vez el uso que se daba a estos animales en la tala comercial. Había ido a la frontera entre Myanmar y Tailandia, donde se practica la tala, para prestar sus servicios de intérprete a un grupo de misioneros. Lo que presenció la dejó sin habla. Muchos de los elefantes que trabajaban allí llevaban pesados arneses de madera alrededor del cuello y tenían cicatrices donde las cadenas de acarreo les habían dejado la carne viva. Vio cómo los golpeaban y los maltraban. No pudo hacer nada para ayudarlos, pero jamás los olvidaría.

Cuando la chica terminó la secundaria no había perspectivas de trabajo en su aldea, así que decidió seguir estudiando. Dejó a Dorada al cuidado de su familia, se inscribió en una universidad en la ciudad de Chiang Mai y se pagó sus estudios vendiendo mercadería de puerta en puerta. Tras graduarse, abrió una pequeña agencia de viajes en el centro de la ciudad. Trabajó mucho y la agencia prosperó, pero aún recordaba a los elefantes del norte.

A veces presenciaba el maltrato de que eran objeto frente a su misma casa. Algunas noches, hasta 30 elefantes eran llevados a Chiang Mai a divertir a los turistas. La imagen de las enormes bestias entre el tráfico, mortificadas por los clientes ebrios de los bares, era más de lo que Lek podía soportar. Vio cómo a una le metían un palo en el ano y a otra le arrojaban un recipiente de café hirviendo.

Una tarde la chica se percató de que un hombre arreaba a un asustado elefantito de siete meses y pedía a los turistas que le compraran bananas. Para Lek fue la gota que derramó el vaso. Preparó un cartel en varios idiomas que decía: “Por favor, no apoyen el maltrato de este elefantito”. Luego se plantó a la vista de todos cerca del animal.

El dueño se enfureció: destrozó el cartel de un puñetazo y tiró a Lek al suelo. La muchacha fue trasladada al hospital con fuertes contusiones y fractura de mandíbula.

Pero no se amilanó. A través de los medios y las organizaciones de conservación llamó la atención sobre la suerte de los elefantes tailandeses. Cuando expuso el uso del phajaan recibió amenazas de muerte de personas preocupadas por que su labor pudiera dañar la industria turística del país. Alguien rompió la ventana de la agencia de un ladrillazo.

Sin embargo, iba a necesitarse más que un ladrillo para detener a Lek. Había logrado crear conciencia sobre el abuso de los paquidermos, y ahora quería ayudar a las víctimas, a muchas de las cuales simplemente se les daba un tiro o se las abandonaba. Lo que necesitaban era un lugar donde pudieran andar sueltos, y estar seguros y protegidos. ¿Pero dónde? Después de una búsqueda exhaustiva, obtuvo permiso de usar temporalmente una zona selvática propiedad del gobierno.

Para arrancar el proyecto vendió su casa, su auto y casi todo lo que poseía. Usaría las utilidades de la agencia para pagar el mantenimiento. Planeaba atraer a visitantes que tuvieran un genuino interés por los elefantes y disfrutaran de verlos en un ambiente natural. En 1996, con ayuda de otros amantes de estos animales y de asociaciones de protección de la flora y la fauna, abrió el Parque Natural de los Elefantes. La primera que llegó, Mae Perm, era una hembra, como Dorada. El ciclo se había cerrado.

Los elefantes encontraron un hogar permanente en 2003, cuando una organización caritativa de protección de la flora y la fauna donó un espacio de 16 hectáreas localizado a 56 kilómetros al norte de Chiang Mai.

La vida en el Parque

EN UNA TARDE HÚMEDA DE MAYO llego al Parque Natural de los Elefantes, entre los barritos de más de 20 paquidermos de todos tamaños y edades. Cuando los mahouts y los voluntarios descargan dos camionetas llenas de bananas, sandías, papayas y pomelos, muchos de los mimados huéspedes se abren paso a través de los pastizales para elegir lo mejor.

Lek, una mujer menuda y enérgica con ojos oscuros y sonrientes, me lleva hasta un elefantito que me llega apenas al pecho.

“Éste es Pupia, la cría de Mae Toh Koh,” dice orgullosamente, refiriéndose al macho de ocho meses, quien le arrebata hábilmente un racimo de bananas pequeñas. “Nadie sabía que su madre estaba preñada, así que la obligaron a trabajar hasta que se puso demasiado flaca”.

El pequeño pesaba tan poco que no podía tenerse en pie cuando nació, y Toh Koh no producía suficiente leche para él. Ahora, bajo los cuidados de Lek, ambos prosperan.

La chica tiene una historia conmovedora que contar sobre cada uno de los 28 elefantes rescatados que hoy viven en el parque. Jokia, de 43 años y tres toneladas de peso, trabajaba en la tala y quedó ciega de un ojo cuando su mahout le disparó con una resortera para apurar su paso. Más tarde, el dueño de la elefanta le disparó deliberadamente una flecha en el otro ojo después de que ella le rompiera el brazo al golpearlo con su poderosa trompa.

“La encontré ciega y con las patas encadenadas; cuando chocaba con un árbol la azotaban,” dice Lek. Hoy anda suelta en la reserva y es vigilada por Mae Perm, su compañera.

Observamos a Jokia y a Mae Perm avanzar hacia el río para darse un baño de barro. La elefanta más vieja se inclina sobre Jokia, la empuja con la trompa y se comunica con ella mediante chillidos a veces discretos y a veces más fuertes, impidiendo así que choque con un árbol caído. Es sorprendente la habilidad de Jokia para esquivar el obstáculo. “Nada le pasará a Jokia mientras viva aquí,” señala Lek. “Mae Perm se encargará de ello”.

Algunos elefantes habían sido abandonados, y por otros se pagó un precio (hasta 10.000 dólares) para rescatarlos de sus abusivos dueños. El más grande, Max, de 3,6 metros de altura, trabajaba como elefante “limosnero” en las calles de Bangkok. Una noche, después de que terminó sus rondas, un enorme remolque lo embistió y lo arrastró seis metros. Apenas podía caminar cuando llegó, y era poco más que una gran bolsa de piel y huesos.

Los visitantes no tienen permitido pasear a lomos de un elefante, y ninguno de los animales actúa para ellos. “Esto no es un circo,” explica Lek. Sin embargo, se los invita a alimentar, bañar y prácticamente convivir con los paquidermos.

Mientras camino con la chica por el parque, avistamos a un grupo de elefantes que avanzan hacia el río Mae Taeng, que serpentea por la reserva. Lek me dirige una gran sonrisa, y me entrega un balde y un cepillo.

—Vamos a bañarlos —dice.

Las enormes bestias resoplan, resuellan y columpian la trompa de lado a lado. El golpe de una trompa de 130 kilos podría aplastarme como mosca.

—No tienes miedo, ¿o sí?

—Claro que no —miento.

Barritando de gozo, los inmensos animales vadean las partes menos profundas, y juguetonamente nos empapan con sus trompas llenas de tibia agua de río. Olvido mi nerviosismo y froto la frente peluda de Jungle Boy, de siete años. Él me mira con un ojo profundamente negro, rodeado de pestañas gruesas que parecen las alas de una mariposa. Mientras lleno el balde que le voy a derramar sobre la cabeza, me lanza un chorro de agua; es como si me bañara una manguera para combatir incendios.

Con el creciente éxito del parque —ha salvado a casi 30 elefantes y más de 4.000 personas lo visitaron el año pasado— ha crecido la fama de Lek. El apoyo a su trabajo le ha permitido ampliar una clínica médica móvil gratuita de la que se benefician elefantes y aldeanos de toda la región.

“Lek les permite a estos elefantes vivir el resto de su vida con dignidad”, dice Bert von Roemer, presidente de la Fundación Serengueti, con sede en los Estados Unidos. “Ella es la mejor amiga del elefante asiático”.

Es difícil no estar de acuerdo, pienso, metido hasta la cintura en el río Mae Taeng, empapado, cubierto de moco de elefante y rodeado de paquidermos tan alegres como niños en una bañera.

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81 COMENTARIOS

dbueno comentó hace 2 años

Buena


patrimn comentó hace 4 años

hermosa nota me encanto!!


chufita comentó hace 4 años

,m


evaines comentó hace 4 años

Admirable lo que hace Lek, que bueno que se difunda su ejemplo


Bauri comentó hace 4 años

Que amor tan grande el de esta mujer !!!!!!! es increible el maltrato a los animales ... una vergüenza !!!!!


joseluis13 comentó hace 4 años

barbaro


natylehmann comentó hace 5 años

Maravillosa historia, muy dulce, digna d admirar!


ferramian comentó hace 5 años

Quisiera ser como ella, increíble


raularmandoz comentó hace 5 años

Admirable lo que hace esta mujer!!!


alejacremonte comentó hace 5 años

Hermosa historia!!!!


madrina2000 comentó hace 5 años

Grandioso!!


dbueno comentó hace 5 años

LINDA NOTA !!!!!!!!!!!!!!!!!!!


virginiaranda comentó hace 5 años

Increible lo que hace! Maravilloso!


gis_ comentó hace 5 años

una grande entre gigantes. hermoso


Ama-LaVida comentó hace 5 años

Muy lindo!!


jsaenz48 comentó hace 6 años

Dumbo


gracemar comentó hace 6 años

Excelente nota, no sabia que se maltrataba de esa forma a estos animales, realmente los tormentos son Horribles!Gracias a Dios existen personas como Lek que decidio dar todo en pos de rescatar y cuidar a estas criaturas de las manos de quienes se decian sus "amos".


normitat comentó hace 7 años

muy buen articulo!


tomypoli2 comentó hace 7 años

buenisima nota les felicito


martinsan99 comentó hace 7 años

Es increible lo que hacen con los elefantes ahi y en otros lados, la forma en que los matan para sacarles nada... es increible. felicitaciones Lek, sigue adelante!


martinsan99 comentó hace 7 años

Es increible lo que hacen con los elefantes ahi y en otros lados, la forma en que los matan para sacarles nada... es increible. felicitaciones Lek, sigue adelante!


martinsan99 comentó hace 7 años

Es increible lo que hacen con los elefantes ahi y en otros lados, la forma en que los matan para sacarles nada... es increible. felicitaciones Lek, sigue adelante!


martinsan99 comentó hace 7 años

Es increible lo que hacen con los elefantes ahi y en otros lados, la forma en que los matan para sacarles nada... es increible. felicitaciones Lek, sigue adelante!


veltraneja comentó hace 7 años

que mujer mas admirable que dios la bendiga por ser tan buena y amar a esos bellos animales ojala cambiaran las leyes en ese pais y que los mataran a todos aquellos quemaltrataron a estos animalitos, hacerle lo mismo que les hicieron pegandoles, disparandoles . ojala existieran mas personas como lek en el mundo y nos sirvan de ejemplo para ayudar a proteger a todos los animales.


Alicie comentó hace 7 años

Excelente nota! Lek es un ejemplo a seguir. Por suerte existen muchas personas que amamos a los animales. Creo que la mejor manera de enseñarles a quienes los maltratan es a través del ejemplo.


anariam comentó hace 7 años

hola a todos...... un ejemplo digno de destacar..........FELICITACIONES POR LA NOTA !!!!!!!!!!!!!


nelokicho comentó hace 7 años

Que se den más ejemplos como este!!! Hacen falta muchas manos para ayudar a los animales. Hacen falta muchas manos para detener el egoismo y la soberbia humana, y esa idea de que somos superiores por ser distintos


Sebastian_M comentó hace 7 años

todo es bueno con relacion con la naturaleza


sandrabordon comentó hace 7 años

ESTO SI QUE ES PASION POR LO QUE HACE Y AM,OR A LOS ANIMALES!!


beyeya comentó hace 7 años

es triste que existe este tipo de maltrato hacia estos animales cuando Dios creo al mundo primero creo a los animales antes que al hombre y resulta que somos mas salvajes que elllos, me encantan que aun queden personas que se interesen en los animales, deberias imitar el ejemplo de esa joven cuando percato esta situacion y no se rindio, si callamos apoyamos esto mejor es denunciar y expresar en voz super alta los maltratos, me hizo llorar al leer las horrorozidades que le hacian a los elefante.s


Medith comentó hace 7 años

muy buena nota


WALTERMON comentó hace 7 años

EXCELENTE NOTA!!!! TODOS TENDRIAMOS QUE APRENDER DE ESTA MUJER QUE YA SE GANO EL CIELO. NO TAN SOLO CON LOS ELEFANTES SINO CON TODOS LOS ANIMALES. GRACIAS POR ESTA NOTA Y ESPERO QUE SUBAN MAS CON RESPECTO A LA GENTE QUE DESINTERESADAMENTE HACE ALGO POR LOS ANIMALES.


sole_to comentó hace 7 años

exelente nota...


18111811 comentó hace 7 años

Realmente, es una linda y dulce historia. Siempre se encuentra gente con un gran corazón.


pereyrah30 comentó hace 7 años

tendrian que seguir el ejemplo mucha gente


Cari_BB comentó hace 7 años

Excelente articulo !!


martu110 comentó hace 7 años

Hermosa nota!!


yasmil comentó hace 7 años

Buenisimo, eso demuestra el gran amor hacia los animales. es un ejemplo hermoso.


fire05 comentó hace 7 años

ESPECTACULAR LA NOTA , MUY PERO MUY BUENA .....


strelmar comentó hace 7 años

Es un ejemplo de vida a seguir!!!


prisila comentó hace 7 años

hermosa nota!!!


sathya comentó hace 7 años

que buena nota


tifilina comentó hace 7 años

un ejemplo de vida. me saco el sombrero ante personas como ella.


Nessa comentó hace 7 años

q divina chica..un encanto


Kampy comentó hace 7 años

Un caso ejemplar


pepiro comentó hace 7 años

Estuve por alla en 1965,es un lugar que sorprende a cada paso. Y ya en ese entonces se veía como quieren a los elefantes.


silvia1973 comentó hace 7 años

me encanto!


veranda comentó hace 7 años

realmente que persona tan especial, muy buena la descripción de Catula PURO AMOR


Rody comentó hace 7 años

Muy tierna historia, hermosa


CATULA comentó hace 7 años

PURO AMOR


gracimer comentó hace 7 años

Admiro su amor por estos animales, felicitaciones !!.


SusanaAmelia comentó hace 8 años

Hay que tomar conciencia y cuidar a nuestro mundo....


roxane comentó hace 8 años

ESTA HISTORIA,ME LLEGO PROFUNDAMENTE,LEK QUE SER TAN ESPECIAL


patri82 comentó hace 8 años

Que persona tan especial,su amor por los elefantes es tan grande que la lleva hacer todo lo posible para que esten bien.


lucascuen comentó hace 8 años

,.,. perfecto


Guillermogomez comentó hace 8 años

Una vez más vemos como la determinación y una visión de futuro puede obrar maravillas


beagachi comentó hace 8 años

que causa mas noble


beagachi comentó hace 8 años

que mujer me da envidia sana............exelente la nota


GriM comentó hace 8 años

Una historia preciosa, una mujer noble y la mas bella de las causas.


castor177 comentó hace 8 años

Un gran corazón de esta chica Lek. Fantástica nota.


pao1977 comentó hace 8 años

lek ama a los elefantes y los elefantes la aman a ella


analiav comentó hace 8 años

es una excelente nota, hay que tener un corazon enorme para realizar esta maravillosa obra, los elefantes son hermosos


yannina comentó hace 8 años

hermosa historia


grisl comentó hace 8 años

MARAVILLOSA HISTORIA ,SON LOS GIGANTES MAS DULCES QUE EXISTEN,LOS AMO.


abuelaida09 comentó hace 8 años

que increible esta nota,, amo a los animales, y considero, que hay que cuidarlos, y defenderlos, del animal, mas depredador, y cruel, de todos, el hombre.


FedoroTomas comentó hace 8 años

Que maravilla son los animales.


KLITTY comentó hace 8 años

amo mucho a los animales y se que hay muchos humanos horribles(los odio), que lastiman a estos hermosos seres ,pero gracias a dios hay personas maravillosas como lek que hace mucho por ellos ,y doy gracias a dios por seres como ella ,que dios la proteja y la acompañe siempre ,como tambien a todas aquellas personas que respetan y aman a los animales,dios los bendiga!!!!


florenciapulido comentó hace 8 años

muy linda nota y tambien 1 linda persona para ocupar su vida a los animales


negralinda comentó hace 8 años

LA NOTA HERMOSA Y SUPER BIEN NARRADA!! ROBERT TE ENVIDIO QUE HAYAS REALIZADO ESTE VIAJE Y EL PODER ESTAR EN CONTACTO CON ESTOS ANIMALES Y CON LA GRAN LEK.(DE PEQUEÑA SOLO TIENE EL TAMAÑO)-OJALA QUE PUEDA SEGUIR REALIZANDO TAN LOABLE LABOR!! UNO DE LOS GRANDES CAMBIO QUE ESTA HACIENDO EL MUNDO ENTERO, ES PROHIBIR LOS ANIMALES DE LOS CIRCOS, ELLOS TIENEN QUE ESTAR EN SU HABITA NATURAL, TENEMOS QUE APRENDER A RESPETARLOS.- VIVA ESTE CAMBIO!!!!! POR ALGO SE DEBE COMENZAR!!!!!!!!!!!!!!


berenicellopis comentó hace 8 años

increible!!! me encantaría poder conocer un elefante!!!


PROGRAMADORA comentó hace 8 años

GUAU.... que bueno es este tipo de nota! Excelente


Meli221 comentó hace 8 años

EXCELENTE NOTA!!! LA FELICITO!


danipelo20 comentó hace 8 años

Excelente nota, te muestra que no estamos sòlos en el planeta.


Irena comentó hace 8 años

me re-encantó la nota, EXCELENTE!


marioariel comentó hace 8 años

ojala el ser humano se de cuenta que no estamos solos y que no es solo nuestra la tierra


marioariel comentó hace 8 años

ojala el ser humano se de cuenta que no estamos solos y que no es solo nuestra la tierra


Edus666 comentó hace 8 años

Me encantó la nota, EXCELENTE!


bebi comentó hace 8 años

Es una historia preciosa, una mujer maravillosa, llena de amor y de mucha valentia, Me lleno de alegria el corazon :)


Taty68 comentó hace 8 años

Hermosa nota, un ejemplo a seguir, es muy gratificante saber que existen en el mundo personas como Lek dispuesta a ayudar a los animales.


Taty68 comentó hace 8 años

Hermosa nota, un ejemplo a seguir, es muy gratificante saber que existen en el mundo personas como Lek dispuesta a ayudar a los animales.


Albano28 comentó hace 8 años

Esta chica es un ejemplo para todos No le importó ser humillada. Ella sigue sus convicciones y lucha por salvar a los elefantes aun a costa de su propia vida. Es realmente digno de imitar en cualquier ámbito de nuestra existencia. Es una pelea difícil, pero con la fuerza que ha demostrado, estoy seguro que seguirá salvando a estos gigantes que merecen vivir. Suerte


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